viernes, 23 de marzo de 2012

Compañía de madrugada

25-Julio-2011

Una de las características peculiares del Ártico en verano es el sol de medianoche. A las 3 de la madrugada el líder de la expedición nos avisa por los altavoces de que nos acercamos a un par de ballenas jorobadas. Inmediatamente nos vestimos adecuadamente y salimos al exterior donde, efectivamente, encontramos a dos ballenas, un adulto y una joven, que se mueven lentamente alrededor del barco.

Parece increíble estar en plena "noche" y poder fotografiar sin dificultad a esos hermosos y grandes animales. Bueno, en realidad sí que fue difícil, porque se fueron acercando al barco cada vez más, hasta estar tan cerca que no podíamos enfocar y disparar adecuadamente.

Parecía como si el adulto estuviera enseñando el barco al joven, en una especie de clase práctica sobre las diversas criaturas marinas que se podría encontrar en su vida.
Después de unas cuantas idas y venidas se alejaron de nosotros, que seguimos nuestro camino de exploración. Un curioso y emocionante encuentro de madrugada.

sábado, 17 de marzo de 2012

80ºN

22-Julio.2011

Hoy hemos llegado al punto más al Norte de nuestro viaje: 80°28' N 20°36' E. Nuestra intención era seguir hacia el Este y bordear la isla de Nordaustlandet pero este año el hielo no se ha derretido lo suficiente como para hacer esa travesía y hemos tenido que darnos la vuela.

Resulta extraño pensar que desde aquí al Polo Norte ya no hay más tierra, sino solo un mar helado, con innumerables grietas y lagunas. Pero quizá lo más extraño es que no hace nada de frío: la tarde es perfecta, sin viento, con un magnífico sol brillando en el cielo. Como las condiciones son tan buenas decidimos darnos un paseo por el hielo.

Nuestros guías aprovecharon para contarnos más historias sobre la exploración ártica, y nos ofrecieron el obligatorio ritual de la copita de vodka.

Pero siempre hay que estar atento, pues estamos en el territorio del oso, y nunca hay que bajar la guardia. Por eso siempre había un guía vigilando el horizonte, para nuestra seguridad.

Al volver al camarote pensé en el fascinante día que habíamos tenido: las morsas, los osos, el paseo por el mar helado. ¡Una auténtica experiencia ártica!


lunes, 12 de marzo de 2012

Encuentro con las morsas

22-Julio-2011

Las morsas (Odobenus rosmarus) son animales enormes. Las vimos en Lågøya (80°21'52" N 18°16'43" E), primero en el mar, cerca de la costa, alrededor de las Zodiacs, elevando sus cabezas por encima del agua, mostrando curiosidad por esos extraños "animales" de goma. Entonces no pudimos apreciar su verdadero tamaño, pero en cuanto las vimos en tierra es cuando su tonelada de peso se hizo evidente.



Les gusta estar juntas, unas encima de otras. Y esto provoca constantes peleas para ocupar el mejor lugar en el grupo.



Al ser animales tan grandes siempre hay que ir con mucho cuidado, y dejar una distancia prudente para no alterar su comportamiento. Al principio nos acercamos lentamente, y las estuvimos observando tumbados, para que no nos vieran, como muestra esta fotografía.



Pero no parecían muy preocupadas por nosotros. Su gran curiosidad le hacía acercarse poco a poco hacia donde nos encontrábamos, llegando lentamente hasta unos pocos metros de nuestras cámaras.



Elevaban sus cabezas intentando comprender quiénes éramos y si si representábamos una amenaza. Como estábamos quietos y en silencio pudimos observarnos mutuamente mucho tiempo, pero ellas se cansaron antes que nosotros y volvieron a sus peleas y juegos.



Por allí también había aves anidando en la playa y teníamos que tener mucho cuidado para no molestarlas. 


Si se les molestaba dejaban el nido y nos atacaban, dándonos golpes en la cabeza con sus picos, y podía resultar peligroso. 

Fue una mañana muy intensa, donde cumplimos otro de los objetivos del viaje: las morsas.

sábado, 11 de febrero de 2012

El rey del Artico

23 de Julio de 2011
El mayor depredador del Ártico, el verdadero rey de ese helado desierto, es sin duda el oso polar (ursus maritimus). Svalbard es uno de los lugares donde existe una mayor concentración de esos grandes animales y era una de las principales razones para nuestro viaje allí. Tuvimos ocasión de ver varios ejemplares, algunos a una distancia muy cercana.
Son animales magníficos, perfectamente adaptados a ese entorno extremo.



Un día, en un remoto lugar, después de cenar, divisamos un gran oso polar descansando en el hielo, bastante lejos. Las normas de conservación nos impedían dirigir el barco hacia el oso, a través del hielo. Pero vimos que se había abierto un canal por detrás, justo delante de un frente glaciar. Así que nos montamos en las zodiacs y nos dirigimos allí, lentamente, para intentar verlo más cerca.
Eran las 9 de la "noche" y hacía frío. El mar estaba en calma. Poco a poco nos acercamos a la orilla de la placa de hielo. En cuanto el oso nos vió se levantó y se dirigió hacia nosotros: era uno de esos "osos curiosos". Mientras se acercaba se empezó a levantar un fuerte viento, que empezó a zarandear con energía las zodiacs. Se hacía muy difícil manejar las embarcaciones, pues el viento las empujaba a la orilla, donde nos aguardaba el oso. Se hacía muy difícil fotografiar: incluso conseguir que el oso saliera en el encuadre era complicado. La luz era débil y el enfoque muy difícil.
El piloto de mi zodiac era el conocido fotógrafo y cineasta noruego Arne Naevra, que observó un bonito horizonte anaranjado al fondo. Maniobró con habilidad luchando contra el viento y las otras zodiacs para poder sacar al oso con ese fondo. Esta foto es el resultado de tan increíble experiencia.




viernes, 23 de diciembre de 2011

Barentsburg, recuerdos de la Unión Soviética

18-Julio-2011
En Svalbard no hay muchos lugares habitados: uno de ellos es Barentsburg, cerca de la capital Longyearbean. Nació como un asentamiento minero de los holandeses, que vendieron a la Unión Soviética en 1932, y que fue creciendo hasta que fue bombardeado por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra siguió creciendo y alcanzó su máxima producción de carbón en 1970-80, con unos 2.000 habitantes.

Pero el colapso de la Unión Soviética ha producido una cierta decadencia y la actividad minera se ha reducido considerablemente, por los accidentes y el poco rendimiento económico.
Actualmente viven unas 400 personas en este apartado lugar del Ártico.
En este lugar abundan los símbolos soviéticos: algunos hacen referencia a historias y personajes relativos a las exploraciones árticas.


En el bar hay un cuadro que representa la lucha del hombre en este entorno tan hostil:

En la fachada de la escuela -un edificio enorme para apenas 30 niños- estaban pintando unos bonitos dibujos:

Pero la impresión general es de un lugar decadente, con numerosos edificios abandonados donde hacen sus nidos las gaviotas:


Y recuerdos tecnológicos del siglo XX:

La visita a este enclave tan particular la realizamos a las 11:00pm, pero a esta latitud el sol luce las 24 horas del día y hay suficiente luz por la "noche" para hacer fotografías como estas.

jueves, 6 de octubre de 2011

El Parrizal y los Estrets

Algunos amigos me han preguntado si no hay en España lugares dignos de ser visitados y descritos en este blog, pues solo escribo sobre territorios remotos. La respuesta es, por supuesto, afirmativa: existen muchos lugares que merecen ser visitados y disfrutados, algunos poco conocidos. Uno de ellos es la garganta del Parrizal, en la comarca de Matarranya. Se accede desde Beceite por una carretera muy estrecha de 6 Kms, que recomiendo transitar muy temprano para evitar tráfico. Desde donde tenemos que dejar el coche hay un bonito paseo por el río hasta la garganta o Estret.


En algunos tramos han colocado unas pasarelas de madera para no tener que mojarnos los pies. El agua es muy transparente, y su pureza queda manifiesta por el gran número de peces que alberga.

Nosotros hicimos el camino en un día muy caluroso de finales de Junio; aconsejo hacerlo en Primavera, cuando todavía hay suficiente agua pero no hace tanto calor.
Aproximadamente a un tercio del camino, cuando el río se oculta bajo tierra, ya podemos observar grandes paredes que nos ocultan el sol casi todo el día.

Al final del camino nos encontramos la garganta, muy estrecha y de altas paredes casi verticales. Allí hay pozas que solo se pueden atravesar a nado, por lo que conviene llevar bañador y zapatillas impermeables.



Como llegaremos al mediodía encontraremos que el sol ilumina el fondo de la garganta ofreciendo curiosos efectos de luces y sombras que cambian a cada minuto.


Al final nos encontramos con un escalón difícil de subir con una cámara en la mano -la profundidad de la poza era de casi 2 m justo al borde del escalón- así que tomamos un  frugal almuerzo y regresamos al coche por el mismo camino.

Un lugar de excepcional belleza que es mejor no visitar en fin de semana, pues no es muy amplio y se llena de visitantes.

Gracias Steve

6-10-2011

Hoy me he despertado con la noticia del fallecimiento de Steve Jobs. Siempre he opinado que Steve ha sido el único gran genio de la informática, el hombre que supo crear soluciones bonitas y fáciles de usar. Nos enseñó cómo denía ser un ordenador personal, cómo debía ser un reproductor musical portátil. Les dijo a las compañias de telefonía cómo debía ser un teléfono inteligente. Y transformó completamente el mercado de los tablets con el iPad. Sus ideas han cambiado el mundo y millones de personas utilizamos diariamente alguno de sus productos.
Muchas veces pensé que teníamos que pedirle que diseñara una cámara fotográfica, que seguramente sería revolucionaria. No tuvo tiempo de hacerlo, pero las fotos procedentes de iPhones son mayoría en las redes sociales.
Se ha ido un genio, pero nos ha dejado sus creaciones. Gracias, Steve.