martes, 26 de agosto de 2008

Un viaje en el tiempo


Todos los viajes en avión tienen algo de especial, pues el desplazarse a alta velocidad a través de varias franjas horarias origina curiosas circunstancias. En el viaje de Franfurt a Anchorage se sale a las 11:15 y se llega a las 11:00 del mismo dia: es como los viajes relativistas pero al revés, pues el tiempo pasa más lentamente para los que están en tierra que para los que volamos.

En esta ocasión sufrimos un efecto mucho más curioso pues salimos a las 20:45, cuando ya había anocecido, y fuimos volando hacia el noroeste, de forma que no llegamos a ver cómo el cielo se ocurecía completamente sino todo lo contrario: tras un largo crepúsculo el cielo se empezó a iluminar y ¡volvió a salir el sol! Es como si fuéramos huyendo de la oscuridad, como si quisiéramos volar hacia la luz. En el trayecto cruzamos Groenlandia por el norte y pudimos ver el infinito Inlandis, lleno de grietas y montañas, y el mar helado del norte de Canadá, todo ello bañado de una bonita luz rasante.

Cuando por fín pusimos pie en Alaska creimos que lo peor había pasado pero no: el funcionario de aduanas se equivicó de pasaporte y pasó las huellas de Yolanda en el de MariPaz. Al parecer el sistema informático es de alta seguridad y para deshacer el entuerto nos pasaron a una salita donde otro funcionario con permisos de superusuario logró poner las huellas en los registros correctos. Pero perdimos media hora en la operación.

Luego llegamos los últimos al mostrador de alquiler de coche y tuvimos que esperar otra media hora. Y al abrir el maletero del coche que nos dieron descubrimos que era demasiado pequeño. Nosotros pedimos un determinado modelo por su amplio maletero, no por lo grande o lujoso que fuera, pero nos dieron otro modelo igual de grande y lujoso pero con un maletero pequeño. Al final, tras varios intentos de explicar el problema, nos dieron otro modelo inferior pero con un maletero más acorde al equipaje que llevamos.

Y así llegamos a la House of Jade, nuestro B&B de Anchorage, un lugar acogedor donde nos esperaba una ducha calentita y una cama perfecta. Un viaje muy largo en el tiempo y el espacio, que esperemos merezca la pena.

2 comentarios:

Tomas dijo...

Hola de nuevo.
Nosotros también nos vamos adaptando a vuestro horario, el primer día, no sabíamos si estabais en la madrugada o en el atardecer, (secuelas de no salir del horario peninsular ).
Suponemos que a partir de ya, empieza la aventura.
Besos

Isa&Isa&Tomás

Miguel Angel Rubio dijo...

Hola Pareja....

Ayer por la tarde-noche los atleticos viajamos en el tiempo. Ganamos 4-0 y estamos de nuevo en la liga de campeones.

Con el estomago roto por la celebración con croquetas caseras y cerveza (made in spain) os deseo un feliz viaje.